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About the author

Sol Lauría

Periodista. Es co-fundadora de Concolón, miembro de la Mesa Editorial de Connectas y directora del especial ‘Duelo. Memorias de una Invasión’. Como cronista, ha publicado en Revista Anfibia (Argentina), El Faro (El Salvador), revista Soho y los libros ‘Un mundo lleno de futuro’ (Planeta) y ‘Los Malos’ (UDP). En el año 2014, Leila Guerriero la invitó a participar de un libro con perfiles de malos muy malos, malos completos. Sol buscó y encontró uno en Panamá: Luis Antonio Papo Córdoba. Durante seis meses, hurgó en la vida del exmilitar y hoy pastor evangélico: hizo más de 20 entrevistas, leyó libros, fue cada semana a su templo en Brisas del Golf. Unos años después, actualizó el perfil para el lanzamiento de la Revista Concolón.

02 Jun 2020

No puedo por trans

El 1 de abril Panamá anunció la cuarentena por sexo. Las autoridades dijeron que era una de las medidas más sencillas para contener el avance de la pandemia de COVID-19. Pero para algunas personas no sería tan sencillo: sufrirían discriminación y hasta llegarían a quedar detenidas. Solo por salir de casa el día que les correspondía. En el episodio 1 de Panademia LGTBIQ+ "No puedo por trans".
02 Dic 2019

El Club

En Panamá, el poder político está fundido con el económico y se reúne en el Club Unión. Fundado en 1909, solo seis años después de la independencia de Colombia, en sus salones privados conviven, entre abrazos y recelos, los rabiblancos. Apellidos de siempre, sospechosos nuevos capitales, ministros, presidentes, comparten allí pertenencia, costumbres, negocios o complicidades
20 Dic 2017
DICTADURA MILITAR PANAMEÑA

Papo Córdoba, el inventor del miedo

Hombre de confianza de Manuel Antonio Noriega, Luis Antonio Córdoba pasó del G2 a imponer el terror desde las Fuerzas de Defensa en Darién y Chiriquí, luego a la ciudad de Panamá y, después del 20 de diciembre de 1989, a la cárcel por asesinato. Salió de El Renacer convertido y hoy es pastor evangélico con templo propio. Un perfil que exhibe la frágil relación de los panameños con la Memoria